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Control de riesgos en las empresas. Impulsor del gobierno corporativo


La existencia y el desarrollo de las empresas, para lograr su objeto social y obtener utilidades, enfrentan una serie de riesgos en su entorno de negocios, que sus consejos de administración y direcciones generales procuran disminuir por medio de acciones que incluyen el establecimiento de un adecuado sistema de gobierno corporativo El Código de Mejores Prácticas Corporativas (CMPC) en su capítulo segundo, página 10, relaciona once principios básicos de gobierno corporativo, de los cuales el número 6 está directamente relacionado con la aceptación de los riesgos, señalando lo siguiente:

6. La identificación, la administración, el control y la revelación de los riesgos a que está sujeta la sociedad.

El Principio Básico 6 está íntimamente vinculado con los principios 2 y 4, que mencionan lo siguiente:

2. El reconocimiento de la existencia de los terceros interesados en el buen desempeño, la estabilidad y la permanencia en el tiempo de la sociedad.

4. El aseguramiento de que exista la visión estratégica de la sociedad, así como la vigilancia y el efectivo desempeño de la administración.

Por otro lado, el capítulo cuarto del CMPC relativo al consejo de administración, entre las 17 funciones que señala, incluye la 10 relativa a “Asegurar el establecimiento de mecanismos para la identificación, análisis, administración, control y adecuada revelación de los riesgos”.

Asimismo, la Ley del Mercado de Valores para las sociedades anónimas bursátiles establece la obligación para el Consejo de Administración, en su Art. 28, Fracc. V de:

Dar seguimiento a los principales riesgos a los que está expuesta la sociedad y personas morales que esta controle, identificados con base en la información presentada por los comités, el director general y la persona moral que proporcione los servicios de auditoría externa, así como a los sistemas de contabilidad, control interno y auditoría interna, registro, archivo o información, de éstas y aquélla, lo que podrá llevar a cabo por conducto del comité que ejerza las funciones en materia de auditoría.

Reconocimiento de los riesgos

Considerando el contexto normativo anterior, se puede inferir que la identificación, la administración y el control de los riesgos a que están sujetas las empresas, se debe transformar en un elemento vital e impulsor para coadyuvar en “el sistema, bajo el cual las sociedades son dirigidas y controladas”, tal como el CMPC define al gobierno corporativo.

La administración de los riesgos debe estar enfocada en lograr la confianza y el reconocimiento de los accionistas mayoritarios y minoritarios, así como de los denominados terceros interesados en el buen desempeño, la estabilidad y la permanencia en el tiempo de la sociedad.

La función de administración de riesgos, igualmente, debe estar orientada para asegurarse de que exista la visión estratégica de la sociedad, y la vigilancia y el efectivo desempeño de la administración por medio de la colaboración de los elementos internos de la empresas, de su comisario, así como de sus órganos intermedios y del Consejo de Administración para lograr la alineación de todos los elementos operativos, de tecnología de la información, financieros y estratégicos, para identificar y enfrentar todos los obstáculos externos e internos (riesgos externos e internos) que impidan el sano desarrollo de los objetivos de la empresa.

El gobierno corporativo persigue forjar un entorno de concordancia y certidumbre para la consecución de los planes y metas, por medio de regular la estructura, sinergia y operación de todos los órganos de gobierno de la empresa, desde el Consejo, comités y la Dirección General. Los objetivos centrales de la administración de riesgos deben consistir en dar confianza y crear valor a los accionistas, así como ubicar, estimar o cuantificar, dar seguimiento y atenuar los riesgos, tareas que constituyen parte del trabajo normal de la dirección general y de su equipo de trabajo.

Asimismo, si consideramos todos los conceptos ya mencionados, por experiencia del autor, se encontrará que en una alta proporción de las empresas privadas y de la BMV, no hay una comunicación efectiva en materia de administración de riesgos a dos niveles: por un lado, entre la Dirección General y los órganos intermedios de gobierno corporativo ni de estos últimos entre sí. Por lo cual el gobierno corporativo debería ser un elemento promotor para la intercomunicación y administración de los riesgos principales de las sociedades.

De aquí se genera una auténtica área de oportunidad para que el Consejo de Administración se convierta en un eje rector para unificar los criterios de identificación, administración y atención de los riesgos de las empresas, principalmente los estratégicos, para mantenerlos controlados bajo un misma metodología de trabajo.

Para ello, el autor propone el mecanismo de establecer matrices de riesgos, las cuales deberían ser preparadas por cada una de las direcciones y/o unidades de negocios de las empresas, para que sean primero revisadas y aprobadas por la Dirección General; después, con base en estas preparar la matriz general de riesgos de la empresa, para someterla a la aprobación, correcciones y adiciones del Comité de Auditoría, y para que finalmente dicha matriz sea autorizada por el Consejo de Administración. Las partes más importantes de esta matriz deberían ser las columnas relativas a las medidas para atender dichos riesgos y a las fechas compromiso para su atención. Para tal propósito, debería manifestarse formalmente la obligación, no solo por parte de la Dirección General y de su equipo de trabajo, sino también de los propios comités y del Consejo.

Preguntas clave en materia de riesgos

Cada empresa debería hacer un análisis estructural y funcional de los riesgos en forma anual bajo la visión del Consejo y la atención a la operación por parte de la Dirección General. Las principales preguntas que deberían responderse a fondo, serían, entre otras, las siguientes:

Consejo de Administración

  • ¿Se examinan y actualizan de manera constante los riesgos de la estrategia del negocio y se les da seguimiento?
  • ¿Se conocen a fondo los riesgos relativos a la industria y el entorno del negocio y les asigna un trato diferenciado sobre las otras industrias y la competencia?
  • ¿Se asegura el Consejo de que sean correctas y oportunas las acciones preventivas y correctivas tomadas para controlar los riesgos?
Órganos intermedios
  • ¿Dispone la empresa de los comités necesarios, reflexionando la dimensión y operación de mi negocio?
  • ¿La organización de los órganos intermedios actuales es adecuada para el logro de mis objetivos?
  • ¿El equilibrio actual entre el conocimiento de industria y operación es el idóneo?
  • ¿La Dirección General y su equipo de trabajo exploran y operan en sinergia con los Comités del Consejo?
Dirección General y equipo de trabajo

  • ¿La Dirección General y su equipo de trabajo están vinculados o son afines con los intereses de los accionistas, tanto mayoritarios como minoritarios?
  • ¿Existen mecanismos efectivos para realizar la alineación mencionada en la pregunta anterior?
  • ¿La visión de la Dirección General es preventiva y está alineada al control y administración de riesgos?
Gobierno y control

  • ¿Existe un mapa o matriz general de todos los riesgos principales y críticos de la organización?
  • ¿Se han reconocido los riesgos de la organización como resultado de un ejercicio formal de evaluación de riesgos?
  • ¿En el mapa o matriz de riesgos, se tienen identificados todos los riesgos financieros, regulatorios, legales, de mercado y estratégicos que permitan el buen desempeño, la estabilidad y la permanencia en el tiempo de la sociedad, tal como lo recomienda el CMPC?
Ventajas de la alineación entre la administración de riesgos y el gobierno corporativo
  • Esta alineación hace más firmes las raíces en el buen desempeño, la estabilidad y la permanencia en el tiempo de la sociedad, como lo señala el CMPC.
  • Tanto para el caso de las sociedades anónimas bursátiles como para las empresas privadas o estatales, mejora sustancialmente la posibilidad de que accionistas potenciales paguen un precio mayor al valor contable de las acciones y favorece la firma de los contratos de asociación y las colocaciones en la BMV.
  • Se obtiene un mejor reconocimiento de los denominados Terceros Interesados por el CMPC (autoridades como: SHCP, SAT, CNBV, cámaras empresariales, proveedores, clientes, instituciones financieras, sindicatos, etc.), facilitando su trato y firmas de convenios, contratos, préstamos y pedidos con estos.
  • Se facilita la labor de reclutamiento, convencimiento y permanencia de consejeros independientes con mayor experiencia y prestigio.
  • Se mejora la labor de supervisión sobre la dirección general y su equipo de trabajo.
  • Se disminuye la posibilidad de problemas y/o escándalos financieros, así como de eventos inesperados, tanto externos como internos.
Conclusión

La identificación, la administración, el control y la revelación de los riesgos representan una serie de ventajas para fortalecer el gobierno corporativo, las cuales trascienden favorablemente en crear valor y lograr una mayor confianza y reconocimiento por parte de los accionistas actuales y potenciales, así como de los denominados terceros interesados en el buen desempeño, la estabilidad y permanencia del tiempo de las empresas.

Por C.P.C. Ramón Serrano Béjar/Exdirector de Auditoría Corporativa en Grupo Gigante, S.A.B. de C.V./Secretario del Consejo Editorial de la revista Veritas del Colegio de Contadores Públicos de México/rserranob@ccpm.org.mx

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